Diez recomendaciones ideales para ver con calor, aire acondicionado, mate o birra cerca. Hay historias para dejarse llevar, otras para pensar un poco más y algunas que hacen ambas cosas al mismo tiempo. Una guía para elegir qué mirar según el ánimo y dejar que las historias hagan el resto.

1. Mussolini: hijo del siglo (Joe Wright, 2025). Esta serie vanguardista, inspirada en la novela homónima de Antonio Scurati sobre el ascenso al poder del fascismo italiano entre 1919 y 1924, tiene la rara virtud de hacernos odiar y entender al Duce y sus secuaces con desesperada actualidad. La trama muestra sociedades rotas por la guerra y la crisis económica, violencia política y trajes oscuros, politización del sexo y sexualización de la política. Un Mussolini interpretado genialmente por Luca Marinelli, carismático en público y vulnerable en privado, capaz de politizar la frustración de las masas con un discurso antisistema y aceptabilidad de las élites al mismo tiempo. El presente y el pasado entreverados en un aquelarre de masculinidades tóxicas haciendo pogo en un mitin fascista con música de Tom Rowlands, de los Chemical Brothers.
Disponible en Mubi

2. Un invierno en Sokcho (Koya Kamura, 2024). Esta ópera prima coreano-francesa tiene identidad propia, aunque algunos recursos cinematográficos nos transportan a otras producciones (los romances de Wong-Kar-Wai, las bandas sonoras de Yann Tiersen). El film cuenta la relación esquiva entre la estudiante Soo-ha y el maduro ilustrador Yan Kerrand en la ciudad portuaria surcoreana de Sokcho. La historia tiene un tono melancólico y tranquilo sin ser una trama lenta, la fotografía con su paleta de colores azulados es notable, y los fragmentos de animación realzan una belleza que no se agota en la pura contemplación.

Por el contrario, es una película profunda que trata del abandono, el desarraigo familiar y geográfico, la soledad, el arte y la gastronomía, volviéndola un espectáculo que entra por los ojos, el paladar, los oídos, el corazón y la mente.
Disponible gratis en Cine Mundo

3. Nosferatu (Robert Eggers, 2024) Remake de la adaptación al cine alemán de Drácula, la película está a la altura de las producciones anteriores de Murnau y Herzog. Y esto gracias a su lograda atmósfera gótica, al manejo de luces y sombras, al terror que emerge de lo inesperado y el horror visceral de contemplar al no muerto en toda su asquerosidad. También por las actuaciones de Bill Skarsgård, con un conde Orlok que habla en Dacio antiguo y nos convence de ser un viejo aristócrata inmortal, y un tan perturbada como empoderada Lily-Rose Depp, que enfrenta al monstruo. La interacción entre ambos es lo mejor de la película: él dice “Soy un apetito”, ella responde “Tú no eres capaz de amar”, tan lejos del Drácula romántico de Coppola y tan cerca de la actualidad. Como sugiere Mariana Enríquez, los vampiros están entre nosotros, son los millonarios de Silicon Valley y sus imitadores, obsesionados con alargar la vida mientras consumen la sangre de los demás.
Disponible en HBO Max 4/5 brújulas
4. Las buenas intenciones (Ana García Blaya, 2020): el primer largometraje de la directora de La uruguaya es un viaje autobiográfico que evita caer en lo autorreferencial. Esta saga familiar disfuncional se remonta a la preadolescencia de la directora a principios de los años 90, con padres divorciados (Javier Drolas y Jazmín Stewart) que son como el agua y el aceite. Como anuncia la película, el papá tiene buenas intenciones: es un bohemio dueño de una disquería quebrada, que ama a sus hijos, pero es incapaz de hacerse responsable.

La película divierte y al mismo tiempo profundiza en su retrato de los vínculos familiares, de una paternidad presente y abandónica a la vez. Logra reconstruir con detalle y sencillez una época de transición con música de Los violadores y Charly García, en un film tan bien hecho que no se sabe que parte es ficción, y que parte los VHS del archivo familiar de la directora.
Disponible gratis en Cine.ar Play

5. Porno y helado (Martín Piroyansky, 2022): la serie cómica de dos temporadas lanzada por Amazon Prime, quedó injustamente en un segundo plano por División Palermo, de la más popular Netflix. Ambas representan el punto de vista del perdedor (que no cumplen los estándares hegemónicos de éxito, consumo y masculinidad o feminidad), al que inexplicablemente las cosas les salen bien. En ese sentido, Piroyansky hace su personaje de siempre, un looser amoral (Pablo) que se autoboicotea con su propio egoísmo. Pero el guión acierta en construir un antihéroe colectivo que se completa con Ramón (Ignacio Saralegui) y Cecilia (Sofía Morandi), enredados en la formación de una banda de rock falsa. En esa delirante búsqueda de redención a través de la fama y el dinero Porno y helado aparecen rockers, taxistas, políticos, hipsters de café artesanal y rolingas, todo amenizado con un soundtrack pegadizo que invita a mover el cuerpo.

6. Lucky Hank (Paul Lieberstein y Aaron Zelman, 2023): esta serie se justifica en sí misma por, y excede al mismo tiempo, la gran actuación de Bob Odenkirk, el abogado tránsfuga de Breaking Bad y Better call Saul. El alto nivel de esta última puede haberle jugado en contra a Lucky Hank, que tuvo una única temporada en lo que a priori parece una trama aburrida para una comedia dramática: el director del Departamento de Letras de una universidad periférica, frustrado con su carrera, debe hacer frente a recortes de presupuesto y despidos. Por la Universidad Railton, “capital de la mediocridad”, desfilan peleas de espacios académicos ínfimos, brechas generacionales, crisis de mediana edad, crisis de la vocación docente, conflictos maritales. Y en ese vía crucis “Hank el suertudo” va a descubrir que la verdadera fortuna no es el éxito según el capital sino el amor de su pareja, el respeto de su comunidad y una buena lucha colectiva.
Disponible gratis en lookmovie2.to

7. Supernova (Harry Macqueen, 2020): esta road movie de un joven realizador británico trata del afecto, la vejez y la muerte con inmensa ternura, gracias a una trama emocional desprovista de sensiblería, que aborda temas delicados sin caer en golpes bajos. Tusker (Stanley Tucci) y Sam (Colin Firth) son una pareja gay de sexagenarios con la vida resuelta, que salen de viaje en casa rodante por el norte de Inglaterra.

El motivo del viaje es la incipiente demencia senil de Tusker, que plantea un dilema existencial a una relación estable, entre el que se quiere entregar hasta el final, y el que no quiere ser una carga para el otro. Si como dice la Delio Valdez amar es cuidar, Supernova es una historia de amor bellísima de dos personas que se protegen y procuran hacerse felices mientras miran estrellas moribundas, descansan en paisajes campestres, o discuten sobre la pérdida de la identidad y la eutanasia.
Disponible en Mubi

8. Andor (Tony Gilroy, 2022): la serie del universo Star Wars entretiene para hacer dinero, pero trata de cómo organizar una rebelión para derrocar un imperio, en línea con cierto radicalismo en los márgenes de la cultura norteamericana. La precuela de Rogue One plantea los dilemas políticos y éticos de hacer la revolución, con un grupo de conspiradores profesionales liderados por Luthen Rael (Stellan Skarsgård) y Cassian Andor (Diego Luna). Ambos son el ying y el yang de la insurrección armada, el primero dispuesto a sacrificar todo y a todos por la causa, como un antiguo anarquista tira bombas, el segundo un guevarista cósmico que se vuelve duro sin perder la ternura. Brutalidad militar y colonialismo, cordobazos espaciales y guerrilleros galácticos. Un manifiesto que reza: “La frontera de la Rebelión está en todas partes. Incluso el más mínimo acto de insurrección hace avanzar nuestras líneas. La tiranía requiere un esfuerzo constante. Se rompe, gotea. La autoridad es frágil”.
Disponible en Hbo-Max

9. Mujeres del siglo XX (Mike Mills, 2016): La película del director de Beginners y C’mon C’mon emociona desde los primeros fotogramas, elevados por el soundtrack de Roger Neill. Como toda buena película, el principio anticipa lo esencial de la trama: la vida como exploración y descubrimiento, la relación madre-hijo como transmisión de saberes, experiencias y afectos, el incendio como metáfora del pasado que no vuelve. Mujeres del siglo XX se sitúa en Santa Bárbara, California, hacia 1979, año donde salvo Nicaragua e Irán, en todos lados se vive la resaca dolorosa de una revolución que no fue.
Allí se narra la historia de Dorothea (Annette Bening), una madre soltera de la segunda ola feminista, que cría colectivamente a su hijo Jamie con los personajes femeninos fuertes de Abbie (Greta Gerwig) y Julie (Elle Fanning). El objetivo, convertir al adolescente en un buen hombre, alejado de las taras de la masculinidad hegemónica.
Disponible gratis en lookmovie2.to

10. Sex education (Laurie Nunn, 2019): la serie protagonizada por Asa Butterfield (Otis) y Emma Mackey (Maeve) es otra producción que gira alrededor del subgénero “coming of age”, el tránsito de la niñez a la vida adulta y sus cambios asociados. Sin embargo, se destaca por tratar con dulzura y buen humor temáticas profundas en torno a la sexualidad, como la pérdida de la virginidad, la masturbación, la homosexualidad, el acoso, el ejercicio del o la falta de placer y la responsabilidad afectiva. La historia narra las aventuras del intelectual Otis, un estudiante de secundaria que abre un consultorio clandestino de terapia sexual en su colegio, basado en mucha teoría y 0 práctica. Este desequilibrio es culpa de la relación amor/odio con su madre, la sexóloga Jean Milburn (Gillian Anderson), que encabeza un universo de personajes adultos con sus propias dificultades sexuales y amorosas a cuestas. Una comedia necesaria en tiempos de ESI.
Disponible en Netflix

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Estas recomendaciones no son un ranking ni una lista definitiva: son una invitación a mirar sin culpa y con curiosidad. Algunas de estas historias incomodan, otras abrazan y varias se quedan dando vueltas después de los créditos. Todas, a su manera, ofrecen un descanso del ruido y una forma de pensar o de sentir el mundo desde otro lugar. Si el verano también sirve para correrse un poco, esta guía puede ser un buen punto de partida.

Gracias Esteban. Lástima que no haya más de Netflix que es la plataforma que tengo y a la que accedo con más facilidad.